He pensado y pensando en el porqué me gusta esta película tanto... y ahora que la tengo y he visto varias veces, en varios contextos, creo que esto de la semiótica es lo mío.
Grégoire
Moulin contre l’humanité es una película francesa que resume las peripecias por las que Gregorio pasa para
tratar de enderezar su vida.
Nacido un
viernes 13, la “mala suerte” lo acompaña siempre, pues quienes están a su
alrededor mueren inesperadamente, comenzando con sus padres, discutiendo sobre
su futura profesión, una interposición del masculino/femenino representado por
sus padres y sus aspiraciones (que sea medico / futbolista).
Constantemente
Gregorio se ve alejado de la masa, homogeneizada por el fútbol, y encuentra al
amor de su vida, una bailarina (representando la feminidad) que sueña encontrar
a su hombre ideal mientras lee Madame Bouvarie de Flaubert, en contraposición
de todos los que se ven atraídos por el fenómeno del fútbol, inclusive los
hooligans.
Dentro de la
película aparecen también alegorías a Jesucristo, Hitler, Ghandi, Edgar Allan
Poe, Chaplin, y muchos otros personajes de la historia, algunos embebidos en el
fútbol y otros en la fiesta, como imagen de
lideres homogeneizantes de grandes cantidades de personas, y la ironía
es que ellos también están inmersos en la emoción del fútbol, como si quisiera
dar a entender que ellos no están conscientes del alcance que tiene cada uno de
ellos en las masas.
Las
películas francesas son diferentes de las que estamos acostumbrados en América
porque reflejan las costumbres de este país europeo, como lo resalta el saludo,
dos besos, uno en cada mejilla, que inclusive practican los hombres, algo que
la sociedad americana vería muy mal, o como signo de homosexualidad.
La
homosexualidad es algo que también esta presente, pues un hombre quiere tener
relaciones con Gregorio. Gregorio rompe un paradigma o cliché, pues a pesar de
que le gusta la danza y el baile, no es homosexual.
Una mujer
aparece en el camino de Gregorio dispuesta a ayudarle a llegar a la cita con
Odile, con la esperanza de cumplir un amor de novela como Romeo y Julieta, para
ella el suicidio es la culminación de una relación amorosa, tal como sucedió en
el romanticismo,
La policía
representa una fuerza con poder, pero no inteligencia, pues se empeña en
resolver problemas sin siquiera averiguar si es que hay un problema para
resolver.
Los extraterrestres que bailan con
Gregorio y Odile al final representan el sentirse fuera de lugar en un mundo
globalmente homogeneizado, el no tener un lugar y el soñar con el sentimiento
de pertenencia.
El futbolista al final nos dice que la
homogeneización esta mas allá de nosotros mismos y que el universo es una gran
masa, sin embargo, en ella podemos encontrar nuestra individualidad, y como siempre, hay un cosido para un roto.
Si tienen oportunidad de verla y no tienen recelo ante ciertas situaciones que no son "normales" en la cultura mexicana, les aseguro que pasarán un rato agradable ante las situaciones que este singular personaje tiene que enfrentar el día que todos están pendientes del futbol.
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